Es la primera pregunta que todos hacen, y la respuesta honesta es: depende de lo que necesites. No es lo mismo una página para presentar tu negocio que una tienda virtual con pagos en línea. Aquí te explicamos qué define el precio para que puedas comparar cotizaciones con criterio.
1. El tipo de página
- Landing page: una sola página con tus servicios, fotos y botón de WhatsApp. Ideal para empezar.
- Página empresarial: varias secciones (inicio, servicios, nosotros, contacto) y más contenido.
- Tienda virtual o sistema a medida: catálogo, carrito, pagos, inventario o usuarios. Es lo que más trabajo requiere.
2. Las funciones que quieras
Formularios, reservas de citas, galerías, blog, varios idiomas o conexión con otros sistemas: cada función adicional suma tiempo de desarrollo. Por eso conviene definir desde el principio qué es indispensable y qué puede esperar.
3. Quién pone el contenido
Si ya tienes textos, logo y fotos de buena calidad, el proceso es más rápido. Si hay que redactar textos o conseguir imágenes, eso también se tiene en cuenta en la cotización.
4. Dominio y hosting
El dominio es tu dirección en internet (por ejemplo, tunegocio.com) y el hosting es donde vive la página. Normalmente se pagan cada año y aparte del diseño. Un consejo importante: pide que el dominio quede a tu nombre, así nunca pierdes el control de tu página.
5. El soporte después de la entrega
Pregunta qué pasa si algo falla después de publicar la página, cuánto tiempo de soporte incluye y cuánto cuesta hacer cambios más adelante.
Antes de contratar, pide esto
- Una propuesta por escrito con lo que incluye y lo que no.
- La fecha de entrega y cuántas revisiones tienes.
- Que el dominio quede a tu nombre.
- Ejemplos de trabajos reales que hayan hecho.
Desconfía de precios muy bajos sin ninguna explicación: suelen salir caros cuando hay que rehacer la página.